Nage waza, o ¡que difícil!

Las técnicas de derribamientos.

Sin duda que muchas técnicas de karate son difíciles, especialmente las que requieren una preparación especial de largo aliento, como el saltar o caer,  y las que necesitan una clara comprensión y aplicación de los principios básicos del goju. Derribar a un adversario más grande, más pesado, más fuerte y que no se quiere  caer es muy difícil. Aunque sea del mismo tamaño no es fácil, sobre todo si se encuentra en una buena posición. Enseñar todas estas técnicas es muy entretenido porque da la oportunidad de entender con muchos ejemplos cómo uno nunca  debe oponerse a lo fuerte y siempre encontrar el punto débil.  He conocido muchos karatekas de altos grados que  derriban en base a su fuerza. En aikido he comprobado  que no se puede derribar a un adversario si este tiene mayor fuerza y se resiste a caer. si es que no hay una comprensión profunda de lo que es el ki y su aplicación.
Con la transformación del arte en deporte los derribamientos han ido quedando cada vez mas en el olvido. La razón es que en la competencia no se permite derribar de la forma completa, sino que sólo desequilibrar con barridos y marcar puntos mientras el contendor va cayendo. En taekwondo ocurre lo mismo. Eso ha llevado a que no se enseñen nage waza (técnicas para derribar) ni tampoco de ukemi (caídas). Por eso mucha gente al ver bunkai de karate con derribamientos cree equivocadamente que son técnicas de aikido. Basta conocer algunos de los katas avanzados como Seipai o Ryufa para observar cómo están contenidas estas formas de derribamientos.
Personalmente tuve mucha suerte al iniciarme en estas difíciles técnicas. Pesaba cerca de 64 kilos y mis condiscípulos eran todos de una estatura y peso bastante superior, por lo que era prácticamente imposible derribarlos usando fuerza. Mi profesor de ese tiempo, Sensei Raúl, también era de poco peso, pero por lo mismo de gran dominio técnico. Sospecho que el Maestro Akamine (a quien vi derribar a Sensei Roberto Fernández sin ningún esfuerzo), que era de muy baja estatura, debió enseñarle en forma especial estas técnicas  ya que nunca vi a otro profesor ejecutarlas igual sino que en forma parecida y usando fuerza.
Tengo muchas historias de derribamientos, pero la idea es dar algunas orientaciones prácticas mas que narrar mis vivencias.
Hay varios aspectos importantes a tener en cuenta para poder aprender bien los nage wazas y cuando digo bien me refiero a que no haya posibilidad de fallar y si una técnica no está resultando, hay que saber la causa y conocer la alternativa. Siempre hay una alternativa ya que no existe un lado fuerte que no tenga un lado débil. Se necesita en primer lugar un uke (compañero para practicar) que sepa atacar, tenga muy buenas posiciones y sepa caer. Los ataques deben ser bien ejecutados con la intención que tendría uno real y al atacar el uke no debe quedar mal parado sino que muy bien de manera de que el derribamiento tenga que ser correctamente hecho y una vez que es lanzado debe caer sin riesgo de lesionarse. No nos sirve un uke miedoso, que está mal parado y que al caer o se abraza a uno en gesto desesperado o cae mal haciéndose daño.  Además, debe ejercer la fuerza en las posiciones de manera gradual dejando ejecutar el gesto técnico primero hasta aprenderlo. Son demasiadas cosas al principio que tener en cuenta así es que también prefiero un uke “piola” tipo Janoman o Yuyo, que un empeñoso y cooperador Danilo que   te corrige absolutamente todo dejándote desalentado y además mareado de tanto hablar. Tampoco sirve uno que se cae de mirarlo y con gran alharaca. Bromas aparte, hay muchas posibilidades de aprender con un buen uke además de minimizar los riesgos. Aquí aprovecho de felicitar a Mario ya que es un uke incomparable. Con él se puede hacer una excelente exhibición sin preparación ninguna ya que siempre ataca bien y cae de la forma que sea sin problemas. Eso se consigue sólo con el dominio de las caídas como algo natural, sin necesidad de pensar.
Para aprender a derribar la primera cosa que hay que manejar bien son las posiciones, las que deben ser sólidas y centradas, es decir de la medida correcta para que el centro de gravedad no esté perdido. Digo esto porque muchas de las fallas iniciales son no por no tener fuerza en las posiciones sino que por no tener éstas la estructura adecuada, por ejemplo siendo más largas o más cortas de lo que corresponde. Un neko ashi dachi, un sanchin dachi o un shiko dachi deben cumplir la función que corresponde y dejarnos mover con fluidez manteniendo el centramiento en todo momento. Para eso insisto en que deben ser del ancho que corresponda. En segundo lugar, el manejo de las distancias o ma-ai debe ser correcto. Esto significa que si me alejo o acerco más o menos de lo que corresponde se producen los problemas y un derribamiento puede fallar por cosa de centímetros. En tercer lugar la defensa inicial, que puede ser un bloqueo después de un desplazamiento (go no sen) o un ataque (sen no sen) nunca puede ser chocando con el adversario. No debe haber encuentro de fuerzas. Esto por lo general se debe a que los desplazamientos son inadecuados o los bloqueos en vez de unirse al ataque y reorientarlo, chocan. No se debe interrumpir el desarrollo de un ataque con un choque ya que de esta manera se anula la posibilidad de usar la propia energía del atacante. Lo que se hace es reorientar el ataque. A continuación el recurso que se utilice para desequilibrar o ganar el centro de gravedad del adversario nunca debe considerar la fuerza porque hasta ahí llega el intento. Por ejemplo, si lo voy a derribar con alguno de los diferentes barridos, éstos nunca se aplican en la parte sólida de su posición. Si necesito fuerza para aplicar cualquiera de estas técnicas algo está muy mal. Una vez que defendí, apliqué un golpe y un barrido u otra técnica no debo perder el centramiento porque significa que el adversario me puede arrastrar en su caída o dejarme mal parado. Debo quedar erguido y equilibrado sin verme envuelto en la energía del ataque. De esa forma además podré controlar que mi uke no vaya a caer mal o defenderme de otro eventual ataque. Digo esto porque a menudo las caídas en nuestras técnicas no son como en el judo o aikido, que pueden ayudar a que el adversario “caiga bien” sino que están hechas para que caiga, por ejemplo, de cabeza sin poder utilizar las manos para ayudarse. Por eso que el uke no sólo debe dominar muy bien las caídas en suelo duro sino que además debe ser protegido por tori, el que aplica, “ayudándolo” a caer bien. En este sentido encuentro muy consistente con los principios universales este tipo de derribamiento ya que el tori tiene el control hasta el final a diferencia de otras artes marciales en las cuales uno tiene el control hasta que lanza al uke y después no.
Una aclaración con respecto a la fuerza. Un karateka debe estar bien preparado físicamente y debe tener fuerza proporcional a su contextura. Cuando digo no hacer fuerza quizás debería decir no hacer esfuerzo o no forzar. Indudablemente que uno necesita músculos flexibles y fuertes pero eso no suplirá la falta de técnica.
En resumen, el derribar consiste en:

Defender el ataque ya sea desplazando y bloqueando o atacando, en ambos casos sin chocar sino que aprovechando la trayectoria del ataque.
Aplicar inmediatamente un golpe mientras se adopta la posición de barrer o aplicar algún otro tipo de forma de derribar para aumentar el kyo o descentramiento del adversario.
Adoptar la posición de derribamiento en la distancia correcta, aplicando la técnica que originará el derribamiento.
Una vez que el adversario está en el aire adoptar una posición centrada sin inclinarse en el sentido del derribamiento para no ser arrastrado y poder controlar la caída.
Una vez el adversario en el piso adoptar una posición de inmovilización o aplicar un atemi o golpe para asegurarse que no se vuelva a incorporar.
Todos estos pasos se ejecutan fluidamente sin cortes o detenciones, ya que de esa forma, se interrumpiría el impulso del adversario que es el que se reorienta llevándolo a caer. Una detención puede significar el fortalecimiento o la recuperación del centro de gravedad por parte del adversario por lo cual significaría tener que cambiar de técnica.

Muchos de los derribamientos consideran que se es atacado por varios atacantes y de ahí vienen algunos cambios en los desplazamientos. Por ejemplo, si hay un adversario detrás de uno o a los lados el derribamiento se orienta en ese sentido, obstaculizando al atacante y creando una barrera entre ambos o cayéndole el atacante lanzado encima.
El efecto de atacar y ser derribado en forma incontrarrestable y caer mal es muy fuerte. La sensación de poder derribar a un adversario no importando el tamaño o fuerza que éste tenga cambia el concepto de combate.
Cabe señalar que dentro de las técnicas de derribar se suelen usar golpes o presiones en los tsubos o puntos de acupuntura ya que ello aumenta en forma muy significativa el descentramiento o desequilibrio del adversario. Es así que con presionar en forma adecuada un tsubo un tori pequeño puede derribar a un uke grande ya que al presionar el tsubo adecuado uke se cae prácticamente sólo. Me gusta mucho una escena de la serie Shogun donde un pequeño japonés de edad avanzada le indica al piloto holandés que se bañe mostrándole el furó, (es fácil imaginarse el aroma que se desprendía después de semanas sin asearse). El europeo, como era la costumbre de la época, se resiste a un acto tan poco “saludable” por lo cual el japonés lo “anima” controlándolo con la simple presión de algunos tsubos.
Creo que estas técnicas reúnen la riqueza del conocimiento no sólo marcial por lo que tratamos de ir enseñándolas desde los primeros grados, entrenando desde el cinturón blanco yoko ukemi, uchiro ukemi y mae ukemi, de manera  que gradualmente vayan sintiéndose capaces de caer sin riesgo. Otros entrenamientos afines son las diferentes ruedas y volteretas que tienen por objeto poder saber perfectamente cual es la posición del cuerpo con respecto al suelo y así poder ejecutar perfectamente las caídas. Los ejercicios de centramiento y desplazamiento en las diferentes posiciones  ayudan a prepararse adecuadamente para poder aprender y manejar exitosamente estas espectaculares y efectivas técnicas.

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