Los saltos

Un entrenamiento muy beneficioso.

El entrenamiento de salto es uno de los más completos ya que desarrolla equilibrio, rechazo, sentido de la distancia y del movimiento del cuerpo en el aire. Todos los músculos se ven estimulados y exigidos por lo cual el entrenamiento debe ser muy ordenado para no producir lesiones. Existe una gran variedad de saltos:

De desplazamiento. Estos ayudan a moverse mejor, con más velocidad, control y posiciones sólidas y protegidas. Entre estos se encuentran los de tsuru ashi dachi (posición de la grulla)  y los en shiko dachi. No es necesario practicarlos con mucha altura.
Los de fuerza de brazos y desarrollo del control del cuerpo en el aire. Entre estos se encuentran variados tipos de ruedas con una y dos manos, ranitas y caídas. Se desarrolla la fuerza en los brazos para sostener el peso del cuerpo lo que sirve para todas las técnicas de brazos sean de bloqueo o de golpes y la capacidad de saber cómo va el cuerpo en el aire, de manera de poder siempre caer de buena forma. Estos pueden ser con mayor altura.
De ataque con las piernas. Entre estos se encuentran múltiples maneras de patear, por ejemplo con la pierna de adelante, de frente, de lado y de espalda, nidan geri, mawashi tobi geri, yoko tobi geri, ushiro tobi geri, sandan geri. Estos saltos dan velocidad en las piernas al momento de patear, rechazo y potencia. El entrenamiento para patear en el aire necesita desarrollo del rechazo por lo cual hay una gran variedad de éstos, ya que las patadas en el aire, para que sean efectivas, deben poder hacerse con mucho rechazo y sin tomar impulso. La altura máxima necesaria es a la cabeza de un adversario. Más alto no es útil, por eso es que hay una gran diferencia con las técnicas de piernas del kungfu que son muy altas y los espectaculares saltos de exhibición del taekwondo que requieren correr para tomar impulso. En karate se trata de elevarse con rapidez y patear en forma efectiva y con buena puntería. Para ese efecto se aprende la técnica golpeando una bolsa pequeña y liviana  a la altura del pecho del practicante perfeccionando primero la trayectoria, y luego se va subiendo para aumentar el rechazo. No se saca nada con pegar muy fuerte sin control ni puntería. Estos saltos pueden ser ejecutados a buena altura.

Los riesgos de estos entrenamientos son lesionar las rodillas, sobre todo al caer por lo cual es muy importante que las personas desarrollen la capacidad de caer con mucha suavidad y control. Es por eso que se salta bastante tiempo sin mucha altura, para preparar los músculos que amortiguan la caída, la cual debe ser ejecutada sin producir ruido.  Las personas con mucho peso corporal corren más riesgos de lesión por lo cual siempre tenemos cuidado de controlar la altura del salto en esos practicantes.
Para aprender a saltar usamos unas bases de 1.25 mts, con divisiones cada cinco centímetros y una caña de bambú liviana, de manera que chocar con ésta no signifique un riesgo de lesión. De todos modos, este obstáculo es muchas veces más sicológico que real. Para ir subiendo la altura los profesores nos fijamos que los alumnos estén en condiciones de hacerlo, es decir, que tengan el rechazo suficiente para pasar a una altura mayor, pero muchas veces los alumnos no lo pueden lograr porque encierra una limitación mental. Esta parte del desarrollo también es muy importante. Hace poco uno de los alumnos más chicos estaba saltando muy bien por lo que subí la vara un espacio más. El estaba saltando de sobra esa altura, pero cuando se paró al lado para intentarlo miró, se impresionó y se puso a llorar. Fue entre divertido y penoso, afortunadamente pudo superarse y seguir saltando. Es necesario que las exigencias vayan siendo graduales. Recuerdo que en mis tiempos de alumno de bajo grado la vara se ponía bastante alta por lo que muchas personas, especialmente mujeres, nunca aprendieron a saltar. Muchos se caían, se lesionaban y no volvían a intentarlo. Esa frustración no es buena que quede, sino que hay que darle la oportunidad al alumno de que vaya superándose de acuerdo a sus condiciones. Actualmente todos somos muy sedentarios, trabajamos sentados la mayor parte del día, caminamos muy poco y no subimos escalas. En mi época de joven karateka caminábamos más y teníamos muchas actividades de ejercicio, pero ahora no es así por lo que este entrenamiento debe ser hecho con mucho más cuidado.
EL sistema de desarrollo del salto en nuestra escuela es muy acabado por lo que todos logran por ejemplo, hacer un uchiro tobi geri con buena técnica y puntería. También las diferentes variaciones de la rueda, por lo que hay personas mayores que ni siquiera en el colegio pudieron hacer la rueda que lo consiguen con nuestro sistema, lo cual, puede que no sea un gran logro desde el punto de vista práctico pero sí desde la perspectiva de la realización personal por lo que recuerdo muy bien la expresión de satisfacción de algunos después de lograr hacer una rueda.
Muchos de estos entrenamientos pareciera que no tienen utilidad, pero no es así. Por ejemplo en las caídas. Cuando uno es lanzado debe tener una clara conciencia de como se va moviendo el cuerpo en el aire y dónde está el suelo para poder ejecutar una buena técnica de ukemi. Esto requiere que el cerebro sepa interpretar los datos y hacer el cálculo en décimas de segundo. Los diferentes tipos de ruedas y ukemi desarrollan esa cualidad y muchos alumnos que han tenido algún accidente han tenido una reacción apropiada que los ha protegido.
Los saltos se entrenan a partir de esta época del año ya que por ser las temperaturas más altas hay menos riesgos de lesionar algún músculo. Se requiere ser constante por lo cual las personas que faltan a clases durante el entrenamiento de salto deben tener la precaución de no excederse ya que eso trae como consecuencia el arrastrar lesiones que nos retrasan.  Los niños y jóvenes en etapa de crecimiento son muy beneficiados con este entrenamiento ya que crecen más erguidos y armoniosos. Para los mayores el salto no debe tener mucha altura, pero también es muy beneficioso. Actualmente está entrenando un alumno nuevo que debe tener más de 45 años y que ha avanzado en forma my espectacular en  los saltos demostrando que con un entrenamiento bien estructurado, ordenado, gradual los resultados aparecen en muy poco tiempo.
Espero que de aquí a fin de año todos estemos volando por los aires en forma espectacular.

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