El primer examen

La nuestra es una escuela chica. Sin embargo participan muchos cinturones negros de larga trayectoria, mucha experiencia y profundos conocimientos. Esa es una de las causas de que los principiantes avancen muy rápidamente, consiguiendo hacer cosas de mucha dificultad en tiempo record. Aprender las cosas bien desde el comienzo es muy importante, ya que borrar algo erróneo y grabar encima algo correcto es mucho más difícil que aprender bien desde cero. Para eso las personas necesitan entender claramente el por qué de cada detalle, repetirlo y corregirlo hasta grabarlo sin que se alcance a deformar. No basta repetir como loro. Ahí es importante la cercanía de alguien que sepa para corregir oportunamente, explicar y motivar.

En este sentido me siento muy agradecido de Mario, Eugenio, Ramón, Alvarito, Andrés, Bernardo, Juan Pablo, Marcela, Virginia y tantos otros que siempre tienen una actitud paciente y amorosa con los alumnos nuevos,  siempre dispuestos a entrenar con ellos y enseñar.

Sin duda que la mejor manera de aprender es tener buenos ejemplos y en nuestro grupo los hay de sobra.

Es así que cuando los alumnos llegan al primer examen vienen muy bien preparados, aunque, sin duda, siempre hay niveles de perfección. Esto no quita que el primer examen sea toda una experiencia, por la cantidad de cosas que hay que saber, que son muchas. Posiciones, desplazamientos, bloqueos, keri, seis katas básicos, defensa y contragolpe son algunas de las tantas cosas que hay que dominar. Quizás sean muchos conocimientos para el primer grado. Por eso debe ser que en otros sistemas existen muchos cinturones, blanco con una rayita amarilla, con dos, etc. de manera que exista una motivación más inmediata.

Además, para nosotros occidentales, equivocarse es muy vergonzoso y frustrante. Tenemos un gran sentido del ridículo y también un enorme ego. Eso suele ser uno de los mayores obstáculos. Quienes tomamos examen también nos sentimos examinados ya que si los alumnos tienen un alto o bajo nivel es responsabilidad nuestra.

Estos exámenes con Mesa Examinadora permiten mantener altos los niveles, corregir fallas en la enseñanza, y que los grados tengan más validez que el otorgado por una sola persona. Así, el pasar de grado deja de ser monopolio del profesor y es un derecho de todos quienes se esfuerzan.

Esperamos que el próximo examen refleje el trabajo y esfuerzo que todos hemos desplegado y que terminemos todos muy satisfechos y motivados.

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Una respuesta a El primer examen

  1. Juan Pablo Zegers Herrera dijo:

    La verdad es que nuestra acedemia tiene muchos cienturones negros y es algo que siempre hemos comentado entre los que aún no somos, de hecho, hay más cinturones negros que cualquier otro grado en la academia (estoy casi seguro), lo que cual es buenísimo porque cubren muy bien las falencias que los de grado menor tenemos.

    No sólo el número de cinturones negros en la academia llama la atención, pero la trayectoria y experiencia que tienen también. Es un agrado entrenar con ellos, pues se aprenden cosas de calidad.

    Cambiando de tema acá les dejo un video. No sé si recuerdan cuando Sensei escribió en la antigua bitacora sobre el “rompimiento de piedras” y explicó el truco detrás de éste. Bueno acá lo pueden ver por utds mismos. El truco se nota bien en la última de las piedras.

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