Aprendiendo Kobudo

KobudoUltimamente son varios los entusiasmados con aprender kobudo, al punto de que ya  no nos queda espacio disponible y tendremos que estudiar si nos cambiamos a un lugar más amplio o agregamos un nuevo horario.

Es curioso que en esta época hayan personas que quieran dominar técnicas tan antiguas con elementos tan pasados de moda como pueden ser las anacrónicas herramientas de labranza que originaron esta disciplina. Sin embargo hay un misterioso encanto en poder mover el bo, tonfas, nunchakus, sai y kama.

El beneficio es desarrollar muy buena coordinación e independencia en ambas manos. También desarrollar musculatura muy específica que ayuda y mejora la ejecución de las técnicas de karate.

El maestro Akamine, que dominaba muy bien el tema, en una ocasión que lo visité me saludo afectuosamente y después de darme unos palmotazos me dijo: ¡a entrenado bastante sai! También recuerdo que a una persona le preguntó si había entrenado algo de kobudo y al responderle que si, el maestro comentó: pero no mucho. El se daba perfecta cuenta ya que cada arma desarrolla una cierta musculatura y actitud específica.

La vista, el sentido del espacio, la coordinación, la fortaleza de tendones y músculos se ven muy beneficiadas por esta práctica. El sistema que usamos para enseñar es que la persona tenga un sistema de entrenamiento que va desarrollando en forma progresiva las habilidades necesarias y de esta forma pueda avanzar de acuerdo al interés y tiempo que dedique. Con solamente una clase semanal los alumnos tienen elementos para desarrollar en algún rato libre. Una vez que se explica un movimiento se dan nociones de su utilidad y de los riesgos que encierra si no se observan ciertos cuidados. Es así que, contrariamente a lo que algunos piensan, no suelen ocurrir accidentes y no es necesario golpearse para aprender. Sin duda que algunos con exceso de entusiasmo y falta de cuidado recibirán más de algún golpe en el codo o cabeza. Una vez Jenny entrenando bo se pegó arriba del párpado (algo casi inexplicable). Le salió una hermosa sombra con tonos morados.

En la última clase me dió mucho gusto ver a Cristian y Nicolás (padre e hijo) iniciándose en la práctica del nunchaku. Al principio se veían algo complicados pero al poco rato estaban muy entretenidos. Eso es algo típico, que uno se entretiene y se le pasa el rato volando.

En nuestro grupo hay muchos grandes exponentes como Mario, Eugenio, Bernardo y otros que ya se perfilan, como Andrea, Claudio, Vicente y los Polos.

Al parecer, al nivel que van creciendo el grupo de Kobudo y de iaido, muy pronto necesitaremos más espacio para nuestras prácticas.

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Una respuesta a Aprendiendo Kobudo

  1. cristian cordova dijo:

    Primero que nada felicitaciones a los nuevos graduados. Uno que los ha visto desde el principio no deja de sorprender la rapidez de sus avances.
    A pesar de que nos costo bastante levantarnos fue entretenido a pesar de que termine con mis dedos machucados. Mas alla de eso creo que es un buen desafio para explorar nuestras debilidades y lograr transformarlas en fortalezas.
    Una vez mas gracias a todos en especial a los negros por su constante preocupacion y apoyo.

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