¡Felicitaciones!

Un saludo afectuoso a Andresito, Marcello, Gabrielita, Camila, Alejandra, Juan Carlos, Patricio y Tito por sus logros.

Considero que los primeros exámenes son difíciles. Por una parte, son muchas las cosas que deben saber, todo lo básico, seis katas, defensa y contragolpe, ichi to ichi, y por otra, uno está inseguro, no se acuerda de todos los nombres…

Con todo, estos alumnos lo hicieron muy bien, demostrando que, no solamente han aprendido muchas técnicas, sino que también se han superado mucho a si mismos. Algunos ejemplos: mala memoria, descoordinación, lesiones, mal estado físico…

Solamente uno sabe cuantas dificultades tiene que enfrentar para lograr avanzar y cómo tiene que superar el sentirse torpe, muchas veces incapaz de hacer algo. A propósito de este punto, el sábado nos visitó Juan de la Vega, uno de los alumnos más antiguos y con más condiciones físicas para este arte y todo tipo de deportes. Siempre lo admiramos, pero siempre nos preguntamos por qué no avanzó más rápido. Podría haber sido cinturón negro hace muchos años atrás. Pero lo que no sabemos es contra qué limitaciones ha tenido que enfrentarse ya que el karate no es hacer bien las técnicas solamente o ser fuerte y rápido.

Del mismo modo puedo contarles la cara de “no lo puedo creer” que puso la Camilita cuando al aplicar muy bien una técnica pudo levantar a Hernán y derribarlo.

El entrenamiento está lleno de esas cosas, dificultades y logros. Algunas veces el logro demora en llegar y uno puede impacientarse. Aquí quisiera detenerme en un punto que me ha llamado la atención, y lo llamaré “la importancia” por que no se me ocurre otra forma. Se refiere a algo obvio, a que hay cosas que son importantes para avanzar. Por ejemplo uno puede ser poco elongado y avanzar, puede ser poco coordinado y avanzar, siempre que domine lo “importante” y ahí surge el problema porque cada uno puede valorar diferente. Conocí a una persona, a la que llamaré “Juanito”, que entrenó muchos años. Decía que amaba el karate. Pero la verdad es que, a pesar de que aprendió muchas técnicas y katas, no avanzaba. Estoy seguro de que nunca comprendió cuales cosas eran las importantes.

Veo a personas con tanto talento como Sergio y Mariano y quisiera que avanzaran más rápido, pero algo pasa. No es que no se esfuercen, sino que no logran dominar lo “importante”. Esto es las cosas más básicas, desde donde todo se  edifica. Algunas pistas: la técnica básica, ma-ai (la distancia), el go y el ju y cómo se aplican, es decir que nunca va go con go o ju con ju. No se saca nada con hacer una técnica con fuerza o velocidad si no tiene control. En muchas ocasiones no logro traspasar qué es lo importante. Quizás por ser tan simple no se toma en cuenta. Eso le pasaba a “Juanito”, quería saber los más avanzados katas, pero no era capaz de hacer una posición sanchin dachi en forma correcta.

Los invito a tomar importancia de las cosas más básicas que son las que nos hacen avanzar. Podemos no ser capaces de dar dos uchiro geri en el aire y sin embargo avanzar haciendo lo básico en forma correcta. No siempre lo más espectacular es lo “importante”. Una vez le pregunté al Maestro Akamine la razón de que por muchos años hiciéramos algunas técnicas en forma errónea. Rápidamente me dijo que a algunos profesores les interesaban solamente las cosas espectaculares y no las cosas básicas… Entendí también rápidamente.

También recordé el cuento zen en el cual había un monje sentado meditando. Viene un maestro zen y le pregunta qué está haciendo. El monje, un poco molesto por la interrupción le dice: estoy meditando. Está retomando su concentración cuando el maestro le pregunta: ¿y qué quieres conseguir? Nuevamente el monje, medio “tostado” le contesta: quiero conseguir el satori (la iluminación). Mientras volvía a concentrarse el maestro agarra un pedazo de teja que estaba por ahí tirado y comienza a frotarlo vigorosamente contra una piedra. El ruido y los pedazos que saltaban deben haber sido muy molestos. Entonces el monje ya totalmente desconcentrado le pregunta que está haciendo. El maestro zen le dice que está puliendo la teja para hacer un espejo. El monje sorprendido le contesta que nunca va a lograr hacer un espejo de esa forma a lo que el maestro retruca: ¡y tu tampoco lograras el satori ahi sentado!

En las artes marciales hay que distinguir entre lo que es importante y lo que no, como en todas las cosas. Y algo más: las cosas “importantes” no se olvidan fácilmente. Muchas veces me encuentro con que el olvido ha ganado y lo aprendido se ha borrado y vuelta una y otra vez vamos explicando. Por eso hay que ser tan repetitivo, volver una y otra vez sobre lo mismo, de esa forma, como indicaba Sensei Kido, terminará por quedarse, aunque se demore. Los maestros japoneses solían explicar una vez con detalle. Si el alumno lo olvidaba asumían que no era importante por lo cual no valía la pena volver a repetir. Así mucha gente acumulaba error tras error. El maestro podía ver lo erróneo y no preocuparse. No era su responsabilidad sino del alumno recordar y corregirse. Creo que con ese sistema en occidente… ¡no tendríamos alumnos!

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4 respuestas a ¡Felicitaciones!

  1. Claudio dijo:

    con la ultima parte me acorde de su historia de las radios y los técnicos chilenos

    me sentí súper identificado con algunas cosas y la verdad por momentos siento que tengo la actitud correcta, nadie nos apura más que nosotros mismo y si algo he mejorado con karate es tenerme paciencia a mi mismo y no frustrarme, sino todo lo contrario, poner mas atención y dedicarle mas tiempo a algo que falla en vez de mandarlo a la punta del cerro

    gracias por la bitácora sensei y esperamos por fin estar de vuelta al dojo en septiempre

  2. Juan Carlos (guaton) dijo:

    BRILLANTE

  3. Jose dijo:

    Que lastima que las personas que tienen dinero para pagar pasan de grado inmediatamente y no los que se esfuerzan..

  4. Sensei dijo:

    José, ¿de dónde sacaste esa lesera? La gente que da buenos exámenes son los que pasan de grado, no se cómo será en la escuela que tu conoces. Para verificar eso hay una mesa examinadora compuesta por varios cinturones negros y cuando los alumnos dan examen también la mesa examinadora al ver si los objetivos se han cumplido y hemos enseñado bien. Te invitamos a ver un examen a fin de año para que salgas de tu equivocación.

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